OTTO QUE AL DARSE VUELTA... ASI TOME EN CUENTA.

La vida es como un reloj de arena.
Al principio selo caen unos granos de piedras, para luego ir llenándote de ellas sin hacer que pierdas la respiración... ¡pero aprietan...! Luego al darte vuelta dejan la oportunidad de otra bocanada de aire y a seguir en la espera... tan solo de una hora mas.




