SONATINA DE LOS PESCADORES
SONATINA DE LOS PESCADORES
A Rocío con el cariño de siempre...
Cuentan dos pescadores de regreso en su casa,
con la mano en el pecho, tremolando la tasa:
Junto al fuego divino como un rayo de sol
hemos visto a Rocío el lucero del alba,
Behemoth el marino, leviatanes del alma
susurrar que el destino atormenta en bemol.
Ella opaca los vinos con su tul nacarada,
señorea los campos de la mar como hada;
Ella alivia en secreto con su eterno valor
y sonrosa el martirio de las mil alabardas;
Ella ahoga el vacío de las nubes más pardas
y rescinde los fierros con su sueño de amor.
¡Hemos visto a Rocío el lucero del alba!
Desafiar a la luna con sus ojos en calma
conquistando imponente del destino la mar
con denuedo orgulloso demudar la ordalía,
anegar a la noche su voraz fantasía
y su azul silencioso frente al verde callar.
¡Ay! dulzura acompaña el fragor de la tarde,
la resaca sonora del sueño que más arde.
¡Oh! señora señala tú el camino a seguir
a estos hombres sin norte brinda alas serenas
cual las alas mojadas de las ninfas sirenas
y a la muerte convence que debemos huir.
En la noche más bella hemos visto a Rocío
descender desde el cielo las estrellas al río.
Levitando efluvia en su mano una cruz
caminar lentamente, dirigir al abismo
nuestra nave marchita de falaz aforismo
destellando centellas fulgurantes de luz.
Afluyeron aónides al ágape submarino;
Confundiose desgracia con un bello destino.
Acudieron los dioses, las sirenas y el rey;
Iban todos danzantes Poseidón vigilante
y la luna y el sol con pasión delirante,
nuestros rostros humanos y del cielo la ley.
Oh! Doncella del viento has salvado la vida.
Oh! Rocío y princesa procurarnos la huida,
sosegar en tus manos un raudo corazón
con tu tierna elegancia, con tu manto divino
has colmado de calma este andar peregrino
y a estos ojos mareados plena faz de ilusión.



