protegidos

1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 Rating 100% (1 Vote)
Ratio:  / 0
MaloBueno 
Tamaño letra:

 

 

 

PROTEGIDOS

GUERRA CIVIL ESPAÑOLA

                                                                                                         

                  © 2011 Félix Carbajosa Santos

               Reservados todos los derechos por el autor

 

La noche ya cubría las vergüenzas de España; era el verano de mil novecientos treinta y ocho. Un chaparrón refrescaba las calles polvorientas y pedregosas de mi pueblo.

 En la penumbra de una casa baja llora una madre la muerte de su hijo. Contaba un año escaso, era el menor de siete. Los otros hermanos, con ojos y oídos muy abiertos, observaban el dolor sordo del padre, la húmeda amargura de la madre escapándose por sus ojos, a la vez que ahogaba los lamentos en el dorso de su mano, contra la boca.

El silencio de la noche es lastimado por los tímidos hipos, por los sollozos solapados…

 Un ruido poderoso se hace dueño de las sombras. Las botas de la patrulla aplastan, hunden las piedras en el barro, solo algunas, las más pequeñas, saltan rebotando contra otros cantos rodados. Huyen repicando. Escapan del siniestro calzado que las entierra. Uno de los guardas se aproxima  a la casa.

 La mano abierta del soldado golpea la madera de la puerta. No le importa romper sueños, no le afecta invadir intimidades.

─¿Qué pasa ahí? ─preguntó con autoridad─¡Abran la puerta!

El padre se levantó como un resorte, mirando a su familia, se llevó el dedo índice a los labios pidiendo silencio. Descorrió el cerrojo y asomándose a la calle contestó.

─Es mi señora, mi hijo pequeño ha fallecido ─ladeó la cabeza y a modo de disculpa apuntó─Ya sabe usted como son estas mujeres.

El vigilante sopesó con la mirada lo que había de verdad en la declaración de aquel vecino. Convencido, advirtió:

─¡Hágala callar!─tomando su voz cierto matiz sádico susurró─Si vuelvo a escuchar otro lloro, vengo y los barro…

Dio media vuelta y se dirigió a quien parecía mandar;

─¡Sin novedad! ¡Todo en orden!

Otra vez el ruido sedicioso violó la noche. Otra vez marcaron las pisadas el ritmo del mal sueño. Otra vez… velaba la patrulla.

La noche se cernía por toda España.

Powered by Bullraider.com
Jueves, Febrero 22, 2018

Escritores y Lectores

Hay 37 invitados y ningún miembro en línea

Descubrir...

Encuesta Twitter

Safe Creative #0910120060733