Revolución Interior

1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 Rating 0% (0 Votes)
Ratio:  / 0
MaloBueno 
Tamaño letra:

Se llamaba Soledad.

Desde que podia recordar,habia vivido y recordando sus sueños, que mas tarde habia aprendido a dibujar.

Cada dia esperaba impaciente la noche, para vover a soñar, alli tenia su version del mundo distinta a la realidad.En ese mundo que mas le gustaba, podia ver desiertos por los que caminaban girafas de fuego, como en las visiones de Dali, o recorrer templos de piedra y marmol, o ver el molino de piedra rodar y moler,o al viejo barbudo que meditaba, con el mar bajo los pies o la plaza de un pueblo de la montaña, con todas y cada una de sus piedras...Y las flores amarillas a la orilla del rio...Tambien habia excavado cuevas bajo tierra, junto con sus amigos desconocidos, alli era casi siempre un ser joven, como un niño sin edad, una especie de espiritu libre, en donde casi todo era posible, tambien recogia agua de la que caia por un verde tejadillo, en cubos en los que en cuyo fondo, yacian algunas monedas doradas...O veia la luna desde la casa de sus amigos, en un extraño lugar salvaje y verde, la casa blanca de las terrazas, desde cada escalon de blanca piedra salian frondosas hierbas desconocidas que brillaban con la luz de la luna, pues, segun iba subiendo se acercaba mas al cielo.

El mundo de sus sueños era casi perfecto, pero iba madurando al mismo tiempo que ella, a veces disminuia en intensidad y sabia que habia estado en otra parte, conservaba la sensacion pero no el recuerdo, a veces soñaba con personas desconocidas que despues aparecian en su vida real, aunque  sus sueños favoritos eran en  los que podia volar,  tirase desde donde se tirase, caia y caia, mientras sentia esa sensacion una y otra vez... Habia llegado incluso al punto de controlar algunos de sus sueños....

Todo su mundo onirico tomo un sentido distinto cuando su propia madre  le revelo una de sus pesadillas, le conto como mientras dormia  elmundo estaba de nuevo en guerra y corria huyendo del humo, los escombros y las bombas,mientras las gentes gritaban, ¡ corred, que vienen los rojos!  La madre corria y llevaba de las manos a su hijo pequeño y a su hija, a la cual se le salio un zapato, cayendo por el camino,  se solto de la mano para ir a buscarlo, su madre la llamaba ¡Soledad, Soledad! pero ya era tarde,la veia lejos, atras perdida entre el gentio y la humareda,y en ese momento, fue cuando se desperto.

Ahi empezaron las pesadillas, volaria en varias avionetas verdes, para ir al mercado de carne humana a comprar con su madre, alli estaban vestidas con grandes faldas y ropa de invierno, mantones encima de los hombros y pañuelos gruesos en las cabezas, equipadas con grandes cestos, visitaban varios mercados en los que la carne humana expuesta a la venta, era algo normal, la gente iba y elegia las piezas, pagando y guardandolas en los cestos, como si nada, piernas, brazos, torsos...Luego cada cual seguia su camino y se perdia entre la multitud. Recordaba muy bien el trayecto del vuelo, el frio del invierno, y los comentarios y las risas jocosas de los soldados vestidos de verde.

Pero su destino llegaria mas tarde y de la forma mas inprevista, relacionado, como siempre con su mundo onirico.

Habia huido lejos de su familia y con el dinero de la herencia de su abuela, habia dado una importante entrada de dinero, para la hipoteca de una casita en provincias.

Su abuela siempre le aconsejo que si se compraba algo, que empezase aunque fuere con un trozo de tierra, y asi lo hizo al quedarse embarazada de su hija.

Y luego conocio a Dios, y este se unio a su mundo magico de cosas que no podian ser, pero que eran.

Rogo al cielo al verse abandonada por sus padres y mas tarde por su compañero sentimental, llevando en el vientre a su hija, no veia sentido a su existencia, y de entre muchos intentos fallidos de suicidio y aborto, un dia sentada a la orilla del rio, mirando desde arriba vio la Luna, el Planeta de los Sueños y le dijo, si en tres dias me muestras una razon para vivir, un Dios sobre esta Tierra que sea real y se apiade de nosotros, abandonare estos amargos pensamientos de dolor y muerte, y junto a mi hija, me aferrare a la vida, mas que nunca.

Habia hecho un trato.

Al dia siguiente conocio a la mujer que le salvaria la vida, la paro por la calle y le pregunto si habia estado alguna vez en la India, a lo que Soledad respondio que no sabia nada de aquellos lugares del mundo. Y la extraña mujer le indico donde vivia, por si algun dia necesitaba algo, aunque fuese una pizca de sal.

Y al cabo de dos dias mas, alli se encontraba, secando sus lagrimas frente a la puerta de la desconocida, unas baldosas andaluzas, azules y blancas, decoraban la entrada de la casa, el numero 13. Y tras la puerta del piso inferior estaba la vivienda, cuadros de un ser azul decoraban la casa por todas partes.

Soledad recordaba haber robado a su padre un libro que no entendia, pero que poseia, en la portada, un dibujo como aquellos, con un hombre azul vestido de oro, junto a otro hombre iguel hermoso y  blanco, indicandole algo mas alla de sus blancos caballos y su dorada cuadriga, un gran ejercito en formacion.

Para sus adentros se pregunto si aquello tenia relacion con lo que estaba ahora viendo, mientras en la sala de estar,les esperaba  un hombre marroqui leyendo el Coran, es Andres, presento la extraña mujer, y yo soy  Marcela, esta es tu casa igual que la nuestra, sientate y escucha con nosotros, la palabra de Dios.

En cuatro años recibio instruccion de aquella mujer, con la cual acabaron siendo como uña y carne, alma y espiritu. Ella le prestaba libros, los cuales debia leer, y habia aprendido a cocinar cosas muy ricas vegetarianas, ademas, debido a la extrema pobreza, se veian obligadas a buscar en los contenedores, muebles viejos, ropas u objetos de algun valor para su venta o reutilizacion, a veces si se daba la ocasion, la cual era siempre bienvenida, incluso comida.

Habian ganado bastante dinero de esta forma, revendiendo los objetos mas antiguos y valiosos, esperando en los desahucios a los chicos de la mudanza, los cuales siempre dejaban caer alguna pieza de valor o cosa util, una caja de madera vieja, un fajo de papeles en blanco, unas viejas plumillas,solo por simpatia o sentimiento de generosidad. La verdad es que era bastante pintoresco, una pareja de mujeres, una vieja y una joven, a veces con el bebe, paseando , buscando y rebuscando, entre casas abandonadas, caminos y zonas industriales, con los carritos y las bolsas,por un pueblo no demasiado grande, en donde casi todo el mundo se conocia. Era la verguenza de las verguenzas, el pueblo español en contra de los que huian del opresivo sistema.

Pero a esas alturas Soledad era ya madre y tenia problemas para pagar la hipoteca, su marido se habia ido y la habia dejado sola con la niña y apenas tenian para comer o mantener la gran casa, aunque a veces alquilase habitaciones para feriantes y gente de paso.

Ahora sabia la verdad, entre otras cosas, sabia que no eramos este cuerpo, si no, almas espirituales, mas alla de hombre o mujer, niño o adulto, venia de otra vida y se dirigia seguramente a la siguiente, a cada paso que daba.

Y ya habia tenido demasiados sueños,y seguia a su parecer, demasiado sola, sin encontrar la mitad que le habian prometido, aquella mitad que no se resignaba a dejar de buscar.

Hasta que llego el dia, y vendio su casita en la Calle de las Flores, llena de balcones con geranios, y se compro, con lo que le sobro de pagar la hipoteca, un horno de pan de piedra, en un pueblo de 500 habitantes.

Si en la fachada de piedra de su otra casa habian aun agujeros de bala, como recordatorio de la guerra civil, en esta casa la dueña habia dejado matar a su marido por comunista y habia vendido el horno a un pobre vecino, con la intencion de sacar dinero para transformar la vivienda familiar de enfrente, en un burdel, en el que murio en los años 50, con su nombre de Señora transformado con el tiempo en el de la Mujer prostituta del pobre panadero asesinado.

La casa era hermosa, con su higuera y su huerto, su terraza y sus paredes blancas de cal, y el horno, de piedra, profundo, frio y silencioso.

Alli encontro a un paleta que prometio ayudarla, el cual se convirtio en su nuevo marido.

Poco despues encontro trabajo en el unico negocio del pueblo, un pequeño cafe, en el que los domingos se hacian bailes en las salas de lo que habia sido el ayuntamiento, o se celebraban bodas y bautizos, habiendo una capilla historica en el pueblo, para tales efectos.

Alli encontro Soledad a su gran amiga Miroslava, la que hacia algunos turnos de madrugada, por las bodas de los gitanos y los juegos de cartas de la juventud, habia cambiado el dueño del bar y se habian añadido aficionados, que no conocian a la dueña anterior. A ella el cambio no la afectaba,seguia viniendo por las mañanas a limpiar, abrir, contar la caja y servir los cafes a los jubilados, hasta entrada la tarde, cuando llegaba el dueño y la sustituia hasta el dia siguiente.

Algunas veces se encontraba con Miroslava que ya se tenia que ir por la mañana, pero que no se iba, o ella misma iba a verla trabajar en su turno y poder tomarse una cerveza platicando con su divertida amiga extrangera. Era Checoslovaca. Y asi conocio al que seria su tercer marido, Stanistav.

Contra todo pronostico, un viejo vecino le regalo una pequeña motocicleta, de la que se saco el permiso de circulacion e iba y venia al pueblo de al lado, donde vivian los checoslovacos. Asi acabo dejando a su celoso marido, vendiendo su horno de pan y transladandose  de nuevo a otro escenario. En el cual conocio a lo mas bajo del pueblo,alcoholicos, drogadictos, prostitutas, camellos, pero tambien gente honrada que no se metia con nadie. Alli estaba, la Soledad, hija, madre y nieta, despojada de todo, menos de su hija y un cheque por un valor que jamas pudo imaginar, y su futuro marido checo, el que le abriria las puertas de un nuevo mundo.

Y cuando fue de vacaciones a ver a su futura suegra, se enamoro de algo que flotaba en el ambiente y que no podia describir, y es que le parecia que todos aquellos rotulos, libros, palabras, frases, decian algo mas importante que en su idioma ya conocido, se sentia como un niño recien nacido y preparado para aprender cosas nuevas.

Y aun llego mas lejos, por curiosidad, en la busqueda de su nuevo hogar, descubrio una region mas lejana, la del rio que separaba Chequia de eslovaquia, y alli se quedo, en un pueblecito con su iglesia, con su escuela, con su farmacia y su consultorio medico, y su ayuntamiento y su casa de Correos, con estanco, bares y restaurantes, autobus y tren. En una calle en el centro, sin asfaltar, regida por una capillita blanca con flores pintadas en la fachada y una puerta de cristal que encerraba a la Virgen Maria. Mas abajo estaba su casa, con su viña y sus paredes de adobe, blancas de cal, contruida en la arena, con tejas mohosas, jardin y subterraneo para guardar el vino, y un tejado lleno de paja.

Alli es donde ella queria estar, pero no su marido, que con el tiempo corto la viña e intento hacer una terraza en el tejado, ademas de no querer ir a trabajar y pedir dinero a su mujer constantemente para frecuentar los bares de la zona. Alli tuvo soledad a su segundo hijo. En ese mundo extrangero e inhospito. Ahi aprendio Soledad el idioma, y empezo a vivir la vida de otra forma, teniendo sueños que se convertian en realidad, desvelada en las noches por sus pesadillas...

Y un dia, dando un paseo vio algo que no podia creer, en un rincon de la zona ajardinada de los alrededores de la iglesia, una placa conmemorativa a un hombre muy joven muerto en 1939 en Barcelona, a la edad de 32 años, perteneciente a las Fuerzas de las brigadas Internacionales.

Se le helo la sangre y ahora sabia porque un vecino de la zona, cuando la veia, siempre le hablaba  de su abuelo, que murio por la libertad, aunque hacia ya mucho tiempo de eso decia...

Y comprendio, porque no podia salir de aquel lugar, una de la cabañas mas antiguas del lugar, construida hace casi doscientos años...No podia terminar la reconstruccion del tejado que estropeo su marido, y todo lo tenia que hacer sola, con la ayuda del consejo de algun viejo vecino, y utilizando lo mas viejo que podia encontrarse, era un circulo vicioso que la desesperaba...

Habia vivido su vida al reves, nacio donde habia perdido la vida, para volver al lugar que le vio nacer y en el cual seguramente moriria. Deberia descubrir el significado de todos y cada uno de sus sueños, algunos plasmados, con los años y las pinturas oleosas, en lienzos, colgados de las blancas paredes.

Su nombre habia marcado su destino, aunque no estaba sola, tenia a sus hijos, y el recuerdo de su hermosa España, aquella que dejo tan atras, para reencontrarse con la misteriosa Moravia, llena de hadas, cuentos, fantasmas, arena y agua dulce, bosques y pantanos...Gentes peligrosas y caminos desconocidos... Tenia a Dios sobre todas las cosas, y sus noches para soñar...

Cuando creia que habia terminado todo, resulto haber comenzado nada mas, y descubrio, que los que mueren antes de tiempo, son aquellos que despues estan en la oscuridad largo tiempo esperando volver. El poder volver a esta vida, era un gran regalo que no podia desperdiciar.

Y empezo la revolucion interior de Soledad...

Powered by Bullraider.com
Domingo, Abril 22, 2018

Escritores y Lectores

Hay 15 invitados y ningún miembro en línea

Descubrir...

Twitter

Safe Creative #0910120060733