Crónicas Fantástica - I

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cronicas fantasticas


Cap.  I

“Inesperado”

 

 


En una noche oscura, la luna se alza en lo más alto posible y se reflejaba atreves del cielo, un viento en el anochecer refrescaba la cálida tierra, y el sol dormía en algún lugar, mientras la luna llena se filtraba atreves de la ventana, Carolina una chica de los suburbios, se  reconcomerse estudiando para su examen de matemáticas, lleva más de dos o tres horas en un mismo ejercicio y parecía no tener algún avance.

             --      Rayos, si tan solo hubiera entrado a esas clases, todo sería diferente y no estuviera ahorita desvelándome tanto.

Carolina con un tono de voz desesperante ante la situación, empezó a imaginar, como sería la vida sin preocupaciones

--      Quizá, la vida sería mejor,-dijo carolina, aunque no creo que sería interesante. Yo aún creo en el aquel mundo que no existe, en aquel mundo que nadie quiere ver.

Carolina es la típica chica que se preocupa por mantener un estatus en una sociedad,  en donde todos quieren ser como todos, un modelo tonto y estúpido, tanto como en inteligencia, estética y otras absurdas ambiciones humanas.

Ahora bien Carolina vive en una familia donde el motor  y el eje que los mueve es la madre, ya que el padre nunca pudo cargar con la carga de sus propias responsabilidades, tiene un hermano que todo el día solo se la paso molestando y es excelente en la escuela, además en su casa vive su tío, quien siempre le da consejos acerca de la juventud y la realidad y tiene un muy amplio aspecto de la vida, su familia al parecer da una imagen normal y sencilla, pero como todas esta comparte una historia especial y diferente.

Los ojos de carolina son cafés como las avellanas en pleno invierno, su cabello además de largo y sedoso es lacio, aunque en ocasiones tiende a caer en risos como una alta cascada, en cuanto a su estatura, pues no desciende de una familia alta, pero creo que ella es la excepción, su bello rostro a la luz de la luna es tan blanco como un unicornio que corre por el bosque de la vida,

Ahora bien, regresando  a esa noche en donde la luna se deslizaba atreves de la ventana, carolina quedo admirada ante esa gran belleza blanca, los ojos de carolina resplandecían  en la fría oscuridad de la noche, mientras el cuarto se teñía de una luz oscura, en el  rincón solo una dulce luz iluminaba el escritorio de aquellas linda chica, el cuarto de Carolina estaba adornado con poster y peluches, con una cama pequeña vestida de colchas azules con estampados psicodélicos, junto a la cama un alto librero, que  en la parte más alta se alcanzaba a ver un gran peluche que Carolina lo llamaba Momo, al lado contrario del cuarto había un gran marco con una pintara, la pared en donde se colgaba tal pintura no había nada más que una gran macha de pintura, la puerta de corolina era de madera de caoba tallada por su propio padre como un reglado de cumpleaños.

Mientras ella estaba estirada sobre su asiento con la vista clavada en la grandeza de la luna, en el marco de su ventana,  una sombra extraña apareció, carolina en un ligero instante se sorprendió, pues brinco de su asiento y se apuró a encender la luz de aquel cuarto oscuro, la sombra en un simple parpadeo  despareció, como si esta le temiera a la luz, cuando carolina dirigió su sorprendida mirada a la ventana, no logro ver absolutamente nada, el sueño que carolina estaba empezando a resentir por el agotamiento del estudio se esfumo como el viento en el anochecer.

 

La noche ya era totalmente oscura, el tiempo parecía dormir en plana tranquilidad, y  el sol moraba alegre en algún otro lugar,

--      los miedos son totalmente tontos, dijo carolina tratando de consolarse ante aquel

Espanto prematuro, es absurdo que las personas tengan miedo,

--       entonces que creo que soy una tonta por tener miedo a una simple sombre

--      Lo único que le tengo miedo es a mi propia imaginación, la imaginación te puede atar a cosas que tú nunca quieres ver,

El miedo a la imaginación nos es muy común en la personas, Corolina lidiaba con su imaginación cada día, y este era un lucha interminable entre la oscuridad y la felicidad de sus pensamientos,

--      Por qué te asustas de ti misma, una vocecilla al otro lado de cuarto se escuchó.

Carolina voltio en un instante, y no logro ver nada, ni oír nada, y de inmediato comprendió que quizá su tonto hermano le estaba jugando una broma, como lo hace frecuentemente, cuando Carolina voltio a su escritorio, en el marco de la ventana la misma sombra volvió aparecer, pero ahora esta vez no se podía ver una simple sombra, era  algo mucho más extraño que una sombra.

 una criatura de una tamaño muy diminuto, como de unos tres y medio pies, con un aspecto un poco fuera de lo común o más bien extraño,  calzaba unas botas cafés de cuero arrugado con estoperoles a lo largo del pie, eran tres exactamente, además llevaba una pantalón café arrugado con extrañas costuras y bolsas, del corría un largo cinturón con una hebilla plateada, debajo de un pequeño saco café que le colgaba desde los hombros hasta las piernas, llevaba un camisón de manta arrugada, en su cuello colgado una cadena que perecía ser de plata, brillaba muy fuerte a la luz de la luna, en el llevaba un dije con una forma extraña, parecía ser algún grado en un idioma muy diferente al de cualquier humano, sus orejas eran puntiagudas y en uno llevaba una pequeña serie de argollas a lo largo, su rostro parecía al de un niño, solo que lo que lo hacía parecer diferente era su nariz, era larga  y roja, sus ojos azules y el cabello rizado café, en la cabeza llevaba un sombrero en forma de capucha.

--      ¿Por qué te asustas de ti misma? -Pregunto la extraña criatura sentado desde en el marco de la ventana

--      ¿Por qué  tienes miedo de tus propias imaginaciones? -Replico de nuevo la extraña criatura.

Carolina se quedó pasmada ante esa extraña visita, pues en un mundo en donde todos viven segado de la realidad, no es común ver esos tipos de criaturas y mucho menos que se aparezcan a medio de la fría noche.

--      ¿Qué rayos eres tú?, acaso eres una marioneta que me hermano controla,

--      ¡Lo matare!

--      ¡Oh! Mis más sentidas disculpas- respondió la extraña criatura con aires de gentileza, - creo que logre asustarte un poco, aunque déjame decirte que esa no era mi verdadera intención. 

Anterior mente ha carolina le había pasado algo similar a esa situación, pues su hermano hizo de alguna otra forma una marioneta de MOMO  y fingió hablar, carolina como una niña inocente cayo en el juego de su tonto hermano,  su hermano cuando no pudo evitarse más la risa, estalla en una gran carcajada y Carolina se molestó mucho antes esa broma, pues ella había pensado que MOMO en realidad hablaba, un poco extraño a nuestro parecer.

--      Qué buena Broma hermano, no volveré a caer en ese juego otra vez,- carolina levanto su voz, para que su hermano se diera cuenta de que no volvería a caer en la misma broma.

--     ¡Oh!, no, no, esta no esta no es una broma de tu hermano, yo soy un Inori, o como ustedes los humanos me conoces, un duende.

Carolina al escuchar la palabra Duende, se estremeció, sus ojos se deslumbraron en la oscuridad de la noche, su mirada se fijó en aquella criatura que decía ser un Inóri (duende).

--     Me vuelvo a disculpar ante ti, mi sorpresiva aparición creo que te causo un poco de conmoción, la posición que asumí  fue un poco extraña, -respondió apenadamente el Inóri.

La mirada asustada de carolina se tornó a una mirada de interés, pues el miedo se desvaneció ante la actitud del Inóri, siempre había creído en un mundo diferente, tenía la teoría de que en el mismo mundo coexistía otro y que este era totalmente hermoso y mágico , y estaba escondido de la vista de los humanos,

--     No puedo creerlo, acaso esto sigue siendo una broma más, los duendes solo viven en cuentos de hadas y en mundo mágicos, mundo que están muy lejos de esta realidad.

--     Este mundo es más mágico de lo que crees,- respondió el Inóri, acaso no crees en lo que vez,

--     Mi nombre es Herúgor, y soy un Inóri de la aldea de la vieja árbol.

--     Es un placer conocerte Carolina, la dulce princesa de los humanos. 

--     ¡Princesa yo!, respondió sorprendida, creo que te equivocas de personas, yo solo soy un chica normal y aburrida, con una vida rutinaria aburrida, mi futuro no es nada más que un futuro normalmente aburrido llena de penas y alegrías.

--     Tu futuro, no importa, porque un no está escrito,- respondió Herúgor tratando de consolar a Carolina.

El futuro para Carolina era algo agobiante, pues combinada con sus imaginaciones, hacían que su futuro fuera un mundo apocalíptico, de alguna u otra forma Carolina era un poco dramática acerca de esto.

--     Está bien, luego te explicare bien acerca de tu nobleza.

Herúgor salto desde la ventana hasta el piso, y Carolina voltio su mirada hacia él, sus ojos azules parecían dos canicas brillantes en la oscuridad.

--     Esto debe ser una broma,-carolina con una voz indecisa dijo, no puedo creerlo aunque este enfrente de mis narices.

--     Tú crees que si este momento fuese una broma como tú normalmente piensas, dijo Herúgor, el reloj que yace en tu escritorio, correría como lo hace comúnmente.

--     A que te refieres,- dijo Carolina

--     Si mira tú reloj, en una broma el tiempo corre sin detenerse, pero tu reloj no lo hace.

Era evidente que el reloj que estaba en el escritorio de carolina, no solía correr como lo hace todos los días, el reloj estaba totalmente congelado, no daba un paso alguno, parecía como si alguien lo hubiera parado.

--     Esto puede ser parte de la misma broma, Carolina respondió con un tono alegre, pues ella comenzaba a creerlas palabras en lo que aquella extraña criatura estaba diciendo.

--     ¡oh! Está bien, si esta fuese una broma, los lápices de tu escritorio estaría acostados e inmóviles como las rocas en la luna, pero yo no veo eso.

El escritorio de carolina parecía una enorme pista de baile, los lápices bailaban con una sincronía y un ritmo muy exacto a un música muy alegre que de pronto se empezó a escuchar, los ojos de carolina se deslumbraban ante tal broma, supuestamente, era raro ver bailar los lápices en el escritorio de carolina, pues cada lápices de tenia, piernas y brazos, en sus pies tenían zapatos como los de Herúgor, cada lápiz parecía como si se hubiesen vestido para tal ocasión, cada lápiz bailaba con una pareja, algunos bailaban con crayolas de colores, otros con marcadores, de alguna u otra forma esta broma era totalmente imposible de hacer, además el tiempo estaba totalmente dormido, el reloj no daba ese paso cada segundo, la luz no caminaba en la oscuridad y el sonido permanecía inmóvil en el aire.

--     Tal broma no puede existir así en el mundo,-expreso Herúgor, creo que para los humanos les sería imposible hacer algo así.

--     ¡ahora! Me crees esto no es una broma, y tampoco es un sueño, si pensabas decir.

--     Puedes pincharte para comprobar si es cierto,

Carolina pincho su brazo izquierdo con la mano derecha, y sintió ese dolor que todos sentimos al ser lastimado, Carolina comprobó que lo que decía Herúgor era verdad, y que el mundo que no existe, existe.

Era como si sus cuentos de hadas, pensamiento  e ideas escaparan de su cabeza, pues todo lo que estaba viendo le parecía mágico.

 

 

--     ¡waoh! Respondió alegremente carolina, en su miraba se notaba una alegría maravillosa,

--     ¡waoh! Si eres un Duende, esto es Genial

Herúgor se quedó igualmente pasmado con la actitud que carolina había asumido, era la primera vez que trataba con un humano, él tenía la idea de que iba a salir golpeado, pero cual fue la gran casualidad, se topó con una linda chica con sentimientos puros.

--     Tienes que responderme una pregunta,- carolina con un tono curioso

Herúgor con alegría la quedo viendo a los ojos y dijo,

--     Está bien, Puedes preguntarme lo que gustes y si tengo el conocimiento necesario para responderte, responderé a tu pregunta.

--     Siempre eh tenido la duda, cuando era niña, me surgió la idea,

--     Es cierto que al final de arcoíris, se encuentra el tesoro de un duende.

La mirada de Carolina si fijo atentamente, hacia Herugor, como esperando oí lo que siempre se había  pregunto, Herúgor miro  fijamente y dijo.

--     No hay tesoro

--     Solo existe otro camino a otro arco iris, y ese camino al igual que el mismo arco iris te lleva a otro camino.

--     Siempre hay un lugar a donde ir.

Carolina quedo totalmente confundida, pues no lograba comprender bien las palabras que Herugor decía, pero ella en su muy adentros pensamientos logro entender que no hay tesoro al final del arco iris, esto la decepcionaba tanto, pues de niña tenía la idea de que algún día encontraría aquel tesoro, sería feliz y se haría amigo de un duende.

--     Hablas de una forma rara sabes,- dijo carolina con una voz amigable

--     Y ahora me viene una pregunta a la mente,

--     ¡Dime!,-respondió Herúgor

--     ¿Qué haces Aquí?

Cabe mencionar que el mundo de los humanos está totalmente marchito y que están totalmente segados al mundo verdadero, se han acostumbrado a no ver en la oscuridad, el mundo es increíblemente impresionante, igual que la misma vida

Ahora bien regresando a la pregunta de Carolina, Herugor se postro muy pensativo en la cama, tomo su mano derecha y empezó a jugar los mechones de su cabello que caían por debajo de su sombrero.

--     ¡Oh! está bien te diré, Te necesito para encontrar algo.

--     Algo, a que te refieres con algo, dijo carolina, de que se trata

--     Acaso es un algún tesoro mágico, o una ciudad perdida.

--     ¡amm! Es algo que después te diré.

--     Pero quiero saber si aceptas.

--     Y yo que ganare, dijo carolina con un tono de interés y a la vez en forma de burla, pues ella no buscaba ninguna recompensa, solo quería conocer el verdadero mundo.

--     ¡Oh!, qué bueno que lo preguntas

--     ¡amm! Pues, te daré dos opciones,

--      Si eliges la primera opción, te concederé un deseo, el que tú quieras, podre cumplir tu sueño o lo que tu gustes  te será concedido

--     Pero si eliges la segunda opción, bueno eso es algo secreto, ningún humano lo ha tomado, así que mejor lo conservare bajo mi manga.

--     Pero aun así puedes elegirla si deseas.

--     ¡ tendría que pensarlo ¡

--     Acaso te estas negando una aventura, quizá puede que sea la aventura más grande de tu vida

--     Claro que iré solo bromeaba, no me perdería una oportunidad así,-respondió Carolina muy alegremente, pero no creo que pueda ser esta noche o mañana.

--     Por qué mañana tengo mi examen y no puedo faltar.

--     así que tengo que estudiar

Carolina aún no se había dado cuenta del tiempo que había transcurrido desde que aquella extraña criatura

--      creo que estas de suerte,-dijo en voz Herugor,

--      a que te refieres,-carolina empezaba a acostumbrase a esa pregunta, cada vez la hacía más frecuente y cada vez se acostumbraba a decirlo.

--      Puedes estudiar todo el tiempo que quieras y dormir todo el tiempo que desees

--      Pues yo como te lo había dicho antes, puedo manejar el tiempo.

--      Oye tu no me dijiste que podías controlar el tiempo,-Carolina con aires de sorpresa

--      claro que lo hice,

--      !oh! no lo hice,

Evidentemente Herugor no le había dicho a Carolina, acerca de la pequeña porción del tiempo que puede controlar, el tiempo para un duende puede ser como un simple juego, aunque ellos bien saben que no pueden dominarlo del todo, algunos duendes o criaturas mágicas tienen la habilidad de viajar en el tiempo, otros pueden transportarse a dimensiones diferente e incluso pueden transportarse a un cierto lugar, nuestro amigo Herugor puede parar el tiempo y trasportarse de un lugar a otro.

Ahora bien el tiempo parecía no envejecer y el día un no pretendía aparecer, el tiempo como ya antes mencionado estaba congelado, Carolina ahora tenía una ventaja sobre el tiempo, una ventaja que nadie puede tener a excepción de nuestro amigo Herugor u otra criatura mágica.

Carolina se levantó y fue por algunos bocadillos, cuando regreso al abrir su puerta Herugor cantaba un canción mientras brincaba sobre la cama, las almohadas tiradas en el piso comenzaron a bailar, era como un gran espectáculo, pues ahora todas las cosas bailaban y flotaban en el aire,  como lo había hecho antes en el escritorio, lo que Herugor cantaba era algo extraño, pues no se le entendía, los ojos de carolina se deleitaban ante el gran espectáculo, cuando Herugor vio que carolina lo observaba, las cosas regresaron a su lugar, Herugor se volvió a sentar en la cama.

--      ¡oh!-tienes comida, eso es bueno, ya me había dado hambre, sabes los duendes comemos muy poco, aunque lo que tienes en el plato se ve delicioso, ¿Qué es?

--      son panecillos de chocolate, mi mama los preparo, ella es muy buena cocinando pasteles

--      ! Chocolate ¡- exclamó Herugor, jamás había escuchado esa palabra, me gustaría probarlo, me puedes dar uno.

--      Claro, puedes comer todo lo que gustes,-Dijo Carolina, después, tomo un panecillo y se lo dio a Herugor, espero que te guste.

Cuando Herugor tomo el panecillo con las dos manos, lo observo detenidamente, pues creo que era algo extraño para él, jamás había escuchado algo acerca del el chocolate, alzo el panecillo a la luz para observarlo mejor, acerco su puntiaguda nariz para olfatearlo, e incluso pincho el panecillo con el dedo índice.

--      !Ya!,- dale una mordida, solo es un simple panecillo,

--      está bien, lo hare, es la primera vez que como comida humana, espero que no me estropee el estómago, o algo peor que me salgan nassau en el estómago.

--      ¿Nassau?,-dijo carolina

--      ¡sí! Nassau, son lombrices de tierra, viven en los pantanos más desolados. carolina de repente soltó una carcajada, pues lo que Herugor había dicho le causaba un grado de gracia,

--      créeme, no creo que te salgan Nassau del estómago.

--      creeré en ti, espero que no me pase nada, aquí voy.-dijo Herugor, tomo el panecillo y se lo llevo a la boca.

Cuando el panecillo toco sus labios, el sabor llego de prisa a su lengua, pues era algo dulce y cremoso, el panecillo era de chocolate negro y en su interior tenia cajeta, estaba adornado con una rica fresa en la parte superior, y tenía unos relieves de betún de color morado, sobre todo el panecillo estaba completamente escarchado de chispas de colores, era un rico panecillo.

El sabor rápidamente se dirigió a su cabeza, y Herugor se quedó completamente ido, pues para él era un nuevo sabor, algo rico y mágico, pues en la Aldea del Árbol Viejo, no se disfruta un sabor así.

--      que tal te pareció, dijo carolina esperando una respuesta de gusto

--      Es lo más rico que he probado en mi corta vida, aunque sabe un poco a zancas de ranas cocidas, pero me gustó mucho, me puedes dar otra por favor.

--      si toma otro y los que gustes, carolina tomó otro panecillo y se lo dio a Herugor, después tomo el plato y lo coloco sobre su cama.

Ahora bien, carolina volvió a sentarse en su escritorio llenos de hojas con problemas de matemáticas, y se dedicó a estudiar mientras Herugor comía panecillos, paso mucho tiempo hasta que carolina logro entender los problemas, una vez que termino de estudiar se dedicó a descansar bien, pues el mañana estaba ahora a la vuelta de la esquina y el tiempo ahora caminaba como aburridamente lo hace todos los días.

En una mañana fría y soleada, de esos días cuando el sol golpea fuertemente en el Horizonte, el sol se magnificaba en lo alto como lo ha hecho desde su origen, las flores del el jardín danzaban con el vaivén del viento y estas desprendía un aroma muy hermoso y agradable al olfato de los vivos, el día pretendía ser perfecto para Carolina, pues ella estaba lista para su examen, ella se dirigía al salón 5-6 y tenía la actitud totalmente positiva, que incluso irradiaba alegría al caminar, era como si toda la naturaleza estuviera del el lado de aquellas linda chica.

El sol espiaba de aquel largo corredor, mientras, el viento jugaba su dulce cabello al caminar, la sombra que de su presencia parecía bailar y tener vida propia, la confianza de carolina estaba en todo su esplendor, pues estaba lista para aprobar ese examen.

es curioso la popularidad de esta linda chica, pues ella posee muchos rasgo de una chica interesante, pero, para los ojos de los demás , no es nada más que una típica chica rara, con una aburrida vida y un futuro sin éxito, es triste pensar que una sociedad segada de sentimientos, juzgue a las personas por no hacer lo mismo, pero es mucho más interesante aquellas personas que hacen lo que los demás no se atreven a hacer, desgraciadamente esto le ocurre a Carolina y quizás a otras personas que se atreven a ser diferentes de los demás.

Ahora bien, Carolina necesita aprobar ese examen, con una calificación notable a su calificación ordinaria, es se refiere a un diez en el examen, ‘pues como ya antes mencionado, Carolina no es muy popular en su escuela y tiende a ser el foco de las bromas pesadas y crueles de sus compañeros.

Una semana anterior, unas campaneras de su propio salón, le hicieron pasar una broma de muy mal gusto, el plan de estas chicas era hacerle pasar un rato muy vergonzoso ante el chico más popular de la escuela, el plan elaboradamente por la líder de 3 chicas, consistía, en hacerlos citar a ambos médiate carta en algún lugar de la escuela, pues todo esto no sonaba mala idea, pues carolina podía relacionarse con algún chico, el problema es que su presencia iba a ser un poco detestable y repugnante. Cuando Carolina recibió la carta  se le alegro mucho, pues en la carta estaba escrito un poema que le parece un poco romántico, y decía:

 

En mi cabeza

Solo tu imagen vive

En mi corazón

Solo tu latido suena

En mi alma

Solo tú vives,

El mundo

No gira para mí, si tú no estas

El universo no brilla,

Si no te veo

Solo quiero estar contigo.

Atte. Dorniel

PD. Me gustaría verte después del el receso atrás del edificio de primeros grados, entre la cancha de fútbol y el estacionamiento de los profesores.

PPD. En los dos últimos árboles del corredor.

 

la carta además de estar escrita con un lindo poema, estaba decorada con figuras románticas y corazones flechadas, era el señuelo perfecto para caer en una trampa, carolina no solo fue la única que recibió tal carta, Dorniel también recibió una carta y esta era un poco más raro aun, pues tenía que parecer que fue escrita por Carolina, y todos la conocían como una chica rara por hablar diferente y escribir sus pensamientos muy metafóricamente, en la carta que recibió Dorniel, estaba escrita con tinta roja sobre un papel negro, en el con un color blanco estaba dibujado una caricatura de él.

 

 

 

 

Cuando te veo, Mi mente vuela como un Hámster

Que nada sobre lava,

Cuando tu presencia llega a mi corazón, mis alas se extienden

En el desolado universo

Cuando te vi por primera vez, el conejo que domina sobre la luna,

Salto sobre mí como un hada en una flor.

El mundo en el quiero vivir, es aquel mundo que nadie

Quiere ver.

Solamente quiero vivirlo contigo.

Atte.  Carolina

PD. Me gustaría verte después del el receso atrás del edificio de primeros grados, entre la cancha de fútbol y el estacionamiento de los profesores.

PPD. En los dos últimos árboles del corredor.

 

 

La hora había llegado, Carolina no tenía miedo de perder la clase después del receso, para variar era la clase de matemáticas, si no hubiera llegado a esa cita, no hubiera pasado por ese bochornoso momento y hubiera entendido claramente al problemas que el profesor había puesto, pero lo grandioso de la vida es que asistió a esa cita y paso ese tal bochornoso momento, pero además se desveló estudiando y conoció a Herugor el cual la invito a una aventura, cualquiera de los dos son muy buenas opciones, pero perderse una aventura mágica no lo creo.

Carolina no dudaba de la situación por la cual estaba pasando, ella tenía la esperanza de que ese chico llegaría y le diría lo que siente por ella, las imaginación de carolina y un escenario romántico pasaba por su cabeza, era la primera que le llegaba una carta de amor y que quizá la primera que un chico se le declarase, ella en su vida jamás ha tenido un novio o alguien con quien compartir sus sentimiento a excepción de madre.

el Plan de aquellas compañeras resulto al parecer un éxito, pues la broma corría de acuerdo al plan establecido, ahora eran las diez de la mañana, Carolina y Dorniel se dirigían al lugar que se había establecido, la mala fortuna de Carolina, cuando ella se dirigía hacia el lugar logro ver aquel chico al final del corredor entre los dos últimos árboles, los ojo se carolina brillaron intensamente, cuando de repente desde lo más alto del edificio, una liquido con textura extraña de color verde  cayó encima de Carolina, quedo completamente empapada de ese fluido extraño, y no solo fue ese fluido que cayó del alto edificio, sí que esta iba acompañado de desechos de pescados que tenían un mal olor,

esta broma era una de muchas bromas pesadas que le había sucedido, y lo increíble de carolina es que ya se había acostumbrado a ser el asma reír de la escuela, la condición de carolina es muy fuerte, el día paso, la broma se extendió con fotos y videos  por internet y se propago como un virus.

Carolina solo esperaba salir de ese infierno y volver  comenzar una vida diferente en otra escuela, pues cursaba el último semestre de la Preparatoria, esperaba con muchas ansias llegar a la universidad, el nuevo apodo que recibió a partir de este día fue la flema verde, a carolina ya no le importaba cuantos apodos tenia, ella simplemente no escuchaba al mundo.

Ahora bien regresando al día del el examen, sentada en un pupitre lleno de garabatos tontos, carolina aún conservaba la confianza en sí misma, la hora del examen había llegado, el esfuerzo de la noche anterior y aquellas extraña visita estaban por verse.

se dice que un mirada puede ser la mejor forma de expresarse, en ella podemos definir nuestras emociones y proyectar lo que realmente somos, como dicen algunos filósofo, “ Los ojos son el espejo de Alma”, y evidentemente en los ojos podemos conocer a una persona, en el instante que carolina voltio su mirada hacia la puerta, en la entrada se encontraba Dorniel, con una pose que lo caracteriza, Dorniel es un chico alto, de cabello oscuro lacio, con una complexión delgada, viste siempre a la moda, en su cuello siempre cuelga una cadena y en su manos siempre unos guantes, es el muy popular, pues además de ser atractivo es el mejor de la escuela, sus calificadores están siempre sobre el primer lugar, y su nombre en el cuadro de honor nunca falta, él es muy deportista, ha sido una figura importante en el Voleibol y es el jugador estrella del equipo de futbol, ha representado a la escuela en campeonatos de ajedrez y de poesía, Dorniel es un chico con un gran futuro por delante, el proviene de una familia muy notable en la ciudad, su padre es uno de los empresarios mas inportante de la industria mercantil y su madre es muy atractivo, pues ella en sus tiempo gloriosos fue una linda modelo de televicion, he de hai la belleza de Darinel, la mirada de de Carolina y Darinel se conectaron se una forma magica, fue tan solo un instante que duro como horas, y un momento que duro años.

Dorniel entro al salón de una forma apresurada, pues la hora del examen ya había comenzado.      Él estaba en ese salón para adelantar su examen, ya que en la  siguiente hora no iba a poder presentarlo y le pidió al profesor si lo podía presentar antes, y como es un buen chico con los profesores y el profesor acepto.

--      Toma asiento Dorniel,-Dijo el anciano profesor, llegas un poco tarde

--      !Gracias profesor!, respondió Dorniel con alegría

--      está bien, siéntate al fondo en la primera línea pegada a la pared

Cabe dicha casualidad que era junto a Carolina, ella siempre se sentaba en ese lugar, en el instante que Dorniel tomo asiento a lado suyo, Carolina comenzó a sentirse un poco nerviosa, pues la situación que había pasado una semana atrás la empezaba a avergonzar, Dorniel rápido noto aquí a lado suyo estaba es pobre chica y voltio su mirada un instante hacia ella, la mira a los ojos y sus miradas se volvieron a cruzar, las mejillas de Carolina se sonrojaron rápidamente y Dorniel voltio de prisa, la conexión que había hecho a Dorniel también le empezaba avergonzar.

ah Carolina le conmovió tanto, que todos los problemas de el examen y la formulas se le olvidaron rápidamente, era como si no hubiese estudiado nada, tanto esfuerzo para que al final por ver al chico que le gusta terminará olvidando todo, cuando carolina vio el examen, este pareciera que estuviera en un idioma que no existe, no entendía nada, parecía como si estuviese tratando de leer jeroglíficos, la cabeza de Carolina daba tantas vueltas tratando de resolverlas aquellas tormentosos problemas, sus manos comenzaron a temblar, el pie derecho no dejaba de brincar de arriba hacia abajo, la desesperación comenzó a brotar fuera de ella,

--      ¿Qué hare?,-se preguntó ella misma, no recuerdo el procedimiento, porque me pasa esto a mí.

--      ¿Porque a mí?,-volvió a preguntarse muy adentro de ella.

--      Acaso olvidaste algo,- una voz dentro de la mochila de Carolina se escucho

--      ¿qué es eso?, recuerdo haber escuchado es voz antes.

Carolina vio su mochila y se acercó pronto a ver qué pasaba, entre sus cuaderno logro ver algo que no parecía una libreta este era algo extraño.

¡No! recuerdo haber metido esto a mi mochila,- se dijo Carolina angustiosamente.

En el instante que movió el cuaderno de español vio un pequeño sombrero, cuando trato de sacarlo, Herugor el duende salto de la mochila, a tal grado que todos los lapiceros de su estuche cayeron y se regaron por todo el suelo, todos en el salón voltearon rápidamente, para la mala suerte y de costumbre nadie la ayudo a recoger su lápices, a excepción de aquel chico que de repente entro al salón apresuradamente y se sentó junto a carolina.

--      Creo que te falto uno,-Dorniel tomo un extraño lapicero en forma de vara, y se lo dio a Carolina

Carolina de pronto volvió a sonrojarse y no emitió un gracias alguno, cada vez que ella lo miraba se le olvidaba más la cosas, era como si Dorniel fuese un imán, que atrae todas las cosas, para Carolina le quitaba sus recuerdos, de repente Dorniel volvió a dirigirle la palabra.

--      Parece un lapicero mágico, nunca he visto uno así.

Los ojos de Carolina se deleitaban a cada palabra y se imaginaba un enorme escenario ante esa situación, era por eso que carolina temía de su propia imaginación, estas hacían que se encera en su mundo y no la dejaran salir de ahí, sus imaginaciones la apresaban a su realidad.

--      Hola, me puedes devolver mi pluma,- dijo Herugor muy amigable

Se voltio rápidamente para ver a Herugor, pues temía que todos en el salón se dieran cuenta del Duende,

--      ¿Qué haces aquí?,-Carolina con angustia dirigió su palabra hacia Herugor

--      escóndete o todos te verán y que hacías dentro de mi mochila, siempre te apareces de repente, un día de estos si vuelves a hacer lo mismo creo que me moriré de un paro cardiaco.

--      !oh! lo siento tanto, mis más sinceras disculpa

--      no te preocupes por mí, nadie puede verme, solo yo decido quien poder o no verme

--      aunque te sugiero que hables con tu pensamientos, si no todos en el salón pensaran que estás loca.

--      ¡waoh! hablar con los pensamientos a que te refieres con eso.

--      amm, veamos, no uses tus palabras para comunicarte, habla con tu pensamientos.

--      cuando trate de hablar solo quédate con la idea en tu cabeza, inténtalo veras que es fácil, los labios de Herugor no se movían ni con el mas mínimo esfuerzo, la voz de Herugor se escuchaba claramente  en la cabeza.

A carolina le parecía imposible la idea de comunicarse mediante pensamientos, pero tratándose de Herugor y que todo lo que había visto ahora confiaba en sus palabras, se propuso a intentarlo, hablar con el pensamiento es una forma de comunicarse, algunas personas lo hacen frecuentemente aunque estas no se den cuenta.

En la cabeza de Herugor de repente se logró escuchar la voz de Carolina, era una voz tímida y con miedo, pues era la primera vez que se comunicaba con los pensamientos,

--      Te acostumbraras con el tiempo,-la voz fuerte de Herugor resonó en  la cabeza de Carolina+

--      !waoh! esto es Genial, no puedo creer que algo así pueda existir

Una carcajada en la cabeza de Carolina de pronto se escuchó, evidentemente era la voz de Herugor, a lo que contesto.

--      esto se conoce como la voz verdadera de la mente, todos los seres vivos desarrollaron es forma de comunicarse, de hecho esta fue la primera forma en que los humanos empezaron a hablar.

--      Tienes que ayudarme, he olvidado todo lo que aprendí anoche, no recuerdo nada, si sigo así me quedare sin tiempo para acabar el examen.

--      y necesito pasarlo.

--      !oh!, tengo algo que quizá pueda ayudarte,- dijo Herugor

Herugor se encontraba sentado sobre  aquel pupitre rayado con garabatos extraños, de pronto se paró y metió sus mano dentro de su bolsillo, de aquel saco café, del el bolsillo izquierdo saco dos caramelos de diferentes colores y alparcear diferentes sabores, unos era azul y el otro rojo, tenía una textura suave y lisa, como si estuvieran hecho de miel, brillaban de una forma muy alegre, tan alegre que se podía saborear con tan solo verlos,

--      ¿Que son eso dulces?,-dijo Carolina, pues los dulces parecían muy deliciosos.

--      acaso, son vitaminas mágicas o caramelos de los deseo.

--      Se llaman Dormíns, y si son caramelos mágicos, me los dio un viejo amigo,

--      ¡pero!, no recuerdo cuales eran los que te iba a ayudar, tengo dos tipos de dulces que te ayudan para una diferente ocasión.

--      Y que son esas ocasiones

--      Veras, hay un dulce de la verdad y otro de los recuerdos, como ya te había dicho confundí cuales eran los de los recuerdos.

--      ¡pero hay una forma de averígualo!

--      Elige uno, el que tú quieras, esperemos que sean el dulce correcto.

 Carolina quedo pensativa un rato, pues no sabía que dulce elegir, como ya sabremos a carolina le encanta el único color que es más abundante en la tierra, el azul.

--      Está bien, tomare el color azul, ya que es mi favorito, espero que sea el caramelo correcto

--      apúrate,-Dijo Herugor apresuradamente

En el instante que iba a carolina se llevaba a la boca dicho caramelo, el profesor vio que carolina comía en clases, así que se dirigió apresuradamente hacia la el lugar donde estaba Carolina,

--      Sita, Carolina, sabes usted bien que no se puede comer en clases y mucho menos en la hora de un examen importante,

la desesperación de Carolina al escuchar al profesor al levantar la voz, hizo que brincara de su asiento, el caramelo que tenía en la manos se deslizo de un modo que cayó al piso, el profesor molesto  miro a carolina con una actitud estricta, cuando el profesor llego al lugar el dulce ya no estaba en el `piso, había desaparecido de alguna forma e hizo que esto se hiciera sospechoso, alguien comía dulce en su clases y eso lo molestaba mucho, pues el odiaba a los caramelos porque un día cuando en su juventud, el casi moría asfixiado por tragarse un caramelo a partir de  ese dia juro solemnemente que odiaria  a los caramelos a como de lugar.

El dulce que había caido en el piso evidentemente ya no estaba, carolina de reojo miro que Dorniel lo había tomado para que el profesor no cortara cabezas, pero el ingenio del profesor se voltio rápidamente hacia Dorniel

--      ¿Qué tienes en la mano?,-Pregunto, muéstrame las manos

Dorniel enseños las mano y en ellas no había nada, sus manos estaban desnudas y no parecía haber ningún rastro de caramelos., pues el caramelo se lo había llevado a la boca antes de que el profesor se diera cuenta, era claro que lo tenía en la boca, así que el profesor volvió a decir.

--      Abre la boca, quiero asegúrame de que nadie coma caramelos en mi clase y si llego a encontrar a alguien lo correré del salón y lo reprobare en seguida.

Como ya antes mencionado el caramelo era mágico, así que cuando Dorniel lo metió en su boca, y dulce se deshizo rápidamente, para cuando el abrió la boca ya no había nada en él, esto le salvo la vida a Carolina y también a Dorniel.

El profesor enojado se dio la vuelta pues no encontró ningún delito, así que se retiró refunfuñado hacia su escritorio, la acción de Dorniel fue un lindo gesto hacia Carolina, pues se salvó de reprobar absolutamente el examen.

--      Me debes una,-Dijo Dorniel en voz baja mirándola a los ojos.

Herugor se divertía ante las ocurrencias de Carolina, y se acordó rápidamente de que el caramelo que se había comido Dorniel, no era nada más que el caramelo de la verdad, así que no le dijo a carolina,

--      Eres una chica con mucha suerte sabes, jamás había conocido a alguien

--      !oh! espera eres la primera que conozco,-Herugor comenzó a reírse

--      Como puedes reírte de mi

--      !oh! discúlpame, no era mi intención acerté sentir mal

Una dulce  risa de pronto de carolina broto naturalmente, ahora empezaba a disfrutar la mala suerte que ella tenía, pero aun así no se salvaba de el examen ella todavía miraba el examen en un lenguaje extraño, por más que intentase conseguir la respuesta de su mente aun no lograba recordar nada.

--      ¿Qué hare?, no me queda tiempo

--      Sabes, aun no sabíamos si ese caramelo era el correcto, aún queda un último caramelo, que tal si te atreves a comerlo, aunque si es el Caramelo de la verdad te delatara si el profesor te vuelve a cuestionar.

--      que eliges, tienes que arriesgarte.

era claro que Herugor ahora recordaba que el dulce que había comido Dorniel no era más que el dulce de la verdad, y este también podía ser un problema, pues si llegase a hablar, lo confesaría todo y echaría de cabeza a Carolina, por suerte los dulces que llevaba Herugor en su bolsillo tenían una duración muy corta y los caramelos de la verdad tienen una duración muy corta, para este tiempo que llevaba en silencio el dulce que Dorniel había comido no era ahora más que un recuerdo, la suerte comenzaba a sonreírle de nuevo.

El caramelo brillaba en la mano de Herugor, era un poco hipnotizador, pues su apariencia era muy deliciosa, así que Carolina se atrevió a tomar el caramelo y se lo llevo a la boca, tenía un sabor extraño, y se sintió de algún modo delicioso, este se deshizo en segundos.

--      Y cuando hará efecto,-Dijo

--      No te preocupes, respondió Herugor este te ayudara mucho, veras como en un instante la ideas empezaran a saltar como conejos en el parque.

--      Esperemos que este sea el caramelo correcto, no quiero imaginar que podría pasar si fuera el caramelo de la verdad.

--      si me disculpa, tengo que irme a atender algunos asuntos importantes,

Herugor chasqueo los dedos y desapareció en seguida, los ojos de carolina se deslumbraron ante tal forma de irse, por suerte los recuerdos llegaban ahora tan rápidos como el sonido en el vacío, el examen que estaba en un idioma extraño ahora parecía tomar forma de palabras, una alegría de pronto surgió, pues todas las respuesta estaban claramente escritas en la mente de carolina, el lápiz que descansaba en aquel pupitre sucio ahora despertaba, un sonido al escribir se empezó a escuchar, cuando el examen estaba ahora resuelto, una sonrisa de alivio se asomó en el lindo rostro de Carolina, era un alivio saber que el examen estaba ahora resuelto,

Carolina vio el examen y de enseguida se levantó, y se digo hacia el escritorio del profesor, era la primera en acabar el examen, todos en el salón se quedaron admirados,  caminaba ahora orgullosamente sabiendo que había acabo primero y que aún mas, el examen era de un diez perfecto, la ayuda de Herugor y sus caramelos mágicos hizo que carolina retomara la confianza que tenía antes de ver a los ojos de Dorniel.

cuando el examen toco el escritorio, ella se dio vuelta y salió del salón rápidamente, el ambiente en el salón parecía tenso, pues nadie había acabo a excepción de carolina, ahora caminaba orgullosa atravesó de la filas, cuando al fin salió del salón, camino hacia el jardín que estaba enfrente de su salón, este jardín tenía cuatro bancas blanca de metal, la sobra de tres arboles caían sobre estas, y en los costados había flores de ornato que alegraban felizmente al jardín, ella se sentó en una de las bancas blancas.

Carolina ahora miraba su sombra en el piso, sus ojos resplandecía como las flores en el invierno, no podía imaginar lo que había sucedido, era la segunda cosa más rara que le había pasado desde que su hermano le hizo la broma con MOMO, de pronto voltio su mirada hacia el cielo en busca de una respuesta, el cielo en lo alto resplandecía fuertemente, las aves volaban sin detenerse, las nubes formaba figuras y Carolina ahora sonreía alegremente.

 

 

 

 

 

 

 Un dulce viento corrió detenidamente, y de él se escuchó un dulce poema, que a Carolina le pareció muy hermoso.

 

 

Los dulces pensamientos son el fruto de la existencia,

Los sentimientos son el producto del corazón

Cada latido, es diferente

El corazón de cada persona, late diferente

La vida siempre le sonríe diente a cada uno, el problema

Son el pensamiento de la existencia

El corazón de cada persona, late diferente

Pues el universo le dio una vida diferente

Cada universo es diferente a la realidad de cada persona.

 

 

Mientras el viento jugaba el dulce cabello de Carolina, ella miraba fijamente la rama de un árbol, el viento de pronto dejo de correr y se esfumo como el globo vaga por el aire,

--      es hora de irnos, se escuchó la voz de Herugor dentro del árbol

Evidentemente era Herugor pero está bien no hizo su aparición como normalmente lo se atrevía a hacerlo, esta vez del árbol que se encontraba enfrente de Carolina, de un estrecho hueco, Herugor salió de repente, haciendo que Carolina se sorprendiera, cuando por fin estaba afuera, se limpió las hojas secas que en su cabello se enredó, acomodo su lucido sombrero y saludo a Carolina de nuevo.

--      estas lista,-dijo Herugor, tenemos que irnos se nos hizo un poco tarde

--      Aun no lo estoy, respondió, no creo que deba ir con esta ropa. además tengo que pedirle permiso a mi mama, se angustiaría mucho si se entera que hui de repente.

No te preocupes por tu madre, ella estará en un hechizo,

--      y que fue ese poema en el viento,-Dijo carolina, nunca había escuchado algo así

--      Los pensamientos de las personas,-pueden viajar en el espacio,- respondió Herugor a Carolina, pero eso te lo explicara alguien después,

--      Ahora tenemos que irnos.

Herugor de nuevo volvió a chasquear los dedos, era su forma de transportarse de un lugar a otro, el escenario en donde se encontraba de pronto comenzó a cambiar, una estela de Luz comenzó envolverlos y todos alrededor parecían esfumarse, el escenario dio un bricho apresurado, habían aparecido repentinamente en el cuarto de Carolina.

--      Tienes que cambiarte en seguida,-Herugor de pronto de su sombrero saco un lindo vestido azul

--      A donde vamos no puedes ir vestida así.

--      ¿Quieres que me ponga eso?-yo nunca he usado un vestido.

--      Pues lo harás, y en seguida.

Carolina tomo el vestido y se dirigió al baño a cambiarse, el vestido Azul con encajes no muy llamativo por cierto, era de la medida exacta, mientras se cambiaba, Herugor de su sombrero sin fondo comenzó a sacar unas especies de joyas hermosas.

--      ¿Cómo me veo?,-de pronto Carolina de baño salió, con el vestido puesto, su belleza era comparable al de una dulce princesa, los ojos de Herugor se deleitaban y una risa de bienestar de pronto surgió espontáneamente.

--      Hermosa, como una princesa, jamás había visto tal belleza,

--      Bueno a excepción de Indril Celdrick, una princesa Duende.

--      Pero, te hace falta algo, toma,-en la manos tenia brillaba latentemente una joya hermosa, una cadena de plata no muy larga y en ella tenía una joya transparente, como si fuese un diamante hermoso.

--      Ahora sí, me parece que estamos listos.

--      ¿Qué hay de mi familia?, Debería despedirme de ellos no crees,

--      No puedes hacerlo, llamarías mucho la atención, y como ya te he dicho, un encantamiento he aplicado a todos los que te conocen.

--      Pues creo que solo es mi familia,-Carolina respondió con una melancolía.

Herugor de su pecho saco una cadena larga que le llegaba hasta las rodillas, en ella había una estrella giratoria,

--      ¿Qué es eso?,-pregunto

--      ¡amm!, pues es nuestro vinculo al lugar a donde vamos.

--      ¿Y qué lugar es ese?

--      Oye, haces muchas preguntas, cuando estemos ahí te lo diré, así que déjame concentrarme.

--      ¡Qué grosero eres!

--      ¡Oh lo siento tanto!, no quería ofenderte.

--      Solo bromeaba, vamos concéntrate.

De pronto Herugor cerro sus ojos y con sus dos manos envolvió la joya, y del salía una palabras con un lenguaje extraño, era como si tratase de invocar algo o abrir algún tipo de portal, cuando susurro el ultimo encantamiento una luz parpadeante comenzó a brotar de la estrella, el parpadeo era cada vez más constante y esta se propaga en hondas de luz haciendo que el cuarto comenzara a iluminarse aún más.

En un instante, la luz dejo de parpadear, era como si el encantamiento no los hubiera transportado esta vez, era evidente que el conjuro de Herugor había fallado, pues había usado mucha de su energía y ahora ya no le quedaba nada, la transportación de un lugar a otro le quita mucha energía a algún ser que la utiliza.

--      Creo que tendremos que hacerlo a la antigua,-dijo Herugor

--      La transportación ha fallado, lo he utilizado tantas veces que ya no me queda nada de energía.

--      Y cuál es la forma antigua,-Respondió Carolina

Herugor se dirigió a la ventana donde antes había aparecido, salto sobre la silla y con su mano derecha toco el seguro, de igual forma como lo había hecho antes, comenzó a susurrar unas palabras extrañas, pero esta vez no duro mucho, se dio la vuelta y miro fijamente a Carolina y le dijo con un tono de bienvenida.

--      Contempla al lugar a donde vamos

Enseguida abrió la ventana con sus dos manos, cuando la ventana estaba totalmente abierta, el paisaje era otro, los ojos de Carolina se deslumbraron aún más, pues el escenario que había detrás de su ventana no era en jardín de su casa, era claro que la ventana se había convertido en un portal hacia otro lugar.

Un campo verde y hermoso se reflejaba atreves de la ventana, con campos verdes y flores de mucho colores, los animales volaban por el cielo, los árboles se movía al lugar donde se sentía a gusto, las Montañas en el lejano Horizonte se imponían altamente, las nubes en el cielo formaba figuras hermosas, era el lugar en donde la felicidad brotaba de la tierra,

A un costado se alcanzaba ver un lago muy grande y hermoso, sobre el agua los peces nadaban libremente, algunos animales se deleitaban de una pequeña cascada que bordeaba por un cerro, la mariposas en aire danzaban al sabor de las flores y una música en fondo se lograba escuchar.

 

--      Un mundo mágico, el Mundo que siempre quise ver esta detrás de mi ventana,-Carolina con alegría contemplaba aquel hermoso lugar,

--      Vamos, es hora de irnos, hemos perdido mucho tiempo y ahora tenemos que caminar,-Contesto Herugor, vamos.

--      Atrévete a cruzar la ventana de tu realidad para ver el mundo que siempre quisiste ver.

Una armonía se sentía en el viento, de pronto Herugor, de un salto atravesó aquella ventana, Carolina no se podía quedar atrás, una oportunidad asombrosa se le había presentado y no podía dejarla ir, así que con los pies descalzos se dirigió hacia la ventana, tomo el marco con fuerza y de un gran salto dejo atrás ese cuarto donde una noche anterior había conocido a Herugor, sus pies ahora sentía el sabor del pasto verde y sus pulmones respiraban el aire de ese hermoso lugar.

 

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Miércoles, Junio 20, 2018

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