¿Juicio por Jurados en Argentina? SI

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¿JUICIO POR JURADOS EN ARGENTINA? SI.

                                                                                       Por Flavia Olivieri

 

 

1.       Introducción y antecedentes

El pasado 26 de septiembre de 2013 fue promulgada la ley 14543 en la Provincia de Buenos Aires, la Ley de Juicio por Jurados.-

La pretensión de este trabajo no es hacer un análisis exhaustivo de la flamante norma, sino más bien caracterizarla, compararla y compartir algunas reflexiones al respecto partiendo de los orígenes del instituto y su anclaje normativo,  y de este modo demostrar que es realmente el único modo de garantizar el juicio justo en materia penal.-

Si buscamos en los antecedentes del constitucionalismo descubrimos que el camino histórico  hasta la sanción de nuestra Constitución Nacional  de 1853 nos conduce a concluir que los padres de ese proceso concibieron dicha garantía como el juicio de los iguales.-

Ningún hombre libre será arrestado, ni encarcelado, ni privado de su libertad ni de su voluntad, ni de sus costumbres, ni declarado proscripto ni desterrado, ni de cualquier modo destruido, excepto por el juicio de sus pares y por la ley de su tierra” Carta Magna

En 1215 Juan sin tierra firma este compromiso obligado por los barones y la alta jerarquía eclesiástica, poniendo fin a una situación de beligerancia; entre otras cosas les concede el privilegio de ser juzgados por sus iguales y no por el tribunal real. Esto va a significar la independencia del Poder judicial y la organización del jurado como restricciones al poder del rey. Sin embargo aquel jurado no tenía un carácter democrático y popular sino que el logro obtenido por los barones lo fue para su propia clase. Es recién durante el reinado de Enrique III que el instituto del jurado se extiende a los sectores populares de la sociedad inglesa.-

España adoptó el jurado en sus Fueros Juzgos, y Francia también lo incorporó a su sistema de enjuiciamiento estableciéndolo dentro de la concepción del Estado liberal, pero en ningún caso en su versión pura.-

Estados Unidos lo incorporó a su Constitución. El derecho a ser juzgado por jurados populares se encuentra consagrado en el artículo tercero de la Constitución Americana; la enmienda V agrega el derecho a no ser acusado si no es por un gran jurado integrado por personas del pueblo – cuerpo de acusación distinto y más grande que el jurado de juicio.-  Y la enmienda VI establece el derecho de todos los acusados en causas criminales a un juicio rápido y público, por un jurado imparcial del Estado y distrito en que el crimen se haya cometido .-

Nuestra Constitución Nacional tiene como modelo indiscutido a la Constitución de los Estados Unidos; de la lectura de las primeras diez enmiendas se desprende el molde de nuestro art. 18 en el que nuestra norma fundamental deja asentadas las garantías del debido proceso en materia penal.-   El constituyente de 1853 mandó al Congreso promover “el establecimiento del juicio por jurados” (art. 24 CN), dándole potestad de dictar las leyes necesarias al efecto (art. 67 inc. 11) y dispuso que una vez establecida la institución, todo juicio criminal ajeno al art. 45 debería terminarse “por jurados” (art. 102).- Luego de la reforma de 1994 el instituto quedó consagrado en los art. 24, 75 inc. 12 y 118.-

 

2.       Los fundamentos de la ausencia

La falta de regulación al respecto ha convalidado hasta el momento la omisión, sustentando el argumento en que la norma constitucional es de carácter programático toda vez que el art. 75 inc. 12 manda a reglamentar el instituto… Sin embargo el mandato es terminante.- No es dable interpretar que hay discrecionalidad del congreso para legislar o no al respecto, o de dilatar dicha regulación a la espera del momento oportuno o adecuado, como lo sostiene Bidart Campos: “La obligación de implantar el jurado no ha sido impuesto por la Constitución en una forma urgente o imperiosa. Ha sido impuesto al congreso para el momento en que él considere que debe establecerse el jurado”.- (1)

Hubo también quienes sostuvieron que la falta de regulación legislativa por un período tan prolongado ha llevado al desuetudo a estas normas; esta afirmación configura una postura en la que se enrola un amplio sector de la doctrina, entre los que se encuentran autores como Sagües  o Claría Olmedo.- Desde este ángulo podría afirmarse que el incumplimiento de sus deberes por parte de los legisladores lleva a la derogación de la Constitución Nacional … sencillamente inconcebible.- Demás está decir que no parece que la convención reformadora de 1994 haya tenido intención de derogar los artículos referidos al juicio por jurados, sino todo lo contrario.-

Otro punto de discusión que parece haber demorado la reglamentación del instituto es respecto a si es materia de legislación por parte de las provincias o del gobierno federal.- Es discutible ya que parece ser materia procesal y por lo tanto una facultad reservada, sin embargo, el art. 75 es claro al establecer que la potestad “corresponde al Congreso de la Nación…”

A nivel Nacional fueron numerosos los proyectos que han sido sometidos a consideración del Congreso; ya Mitre, Sarmiento y Avellaneda habían presentado proyectos de leyes reglamentarias de la CN en este sentido.- Durante la presidencia del Dr. Raúl Alfonsín, el Dr. Julio Maier elaboró el conocido proyecto del ejecutivo de 1988 (se trataba de un sistema escabinado).- Muchos otros hubieron desde entonces y hasta el momento, pero ninguno fue capaz de convertirse en una ley que transformara el sistema de enjuiciamiento actual en lo federal.- Es por eso que las iniciativas provinciales son bienvenidas, al menos como el inicio del camino que debe recorrer nuestra legislación para hacer operativa la norma constitucional.-

3.       La experiencia cordobesa.

La ley 9182 surge de un proyecto presentado por De la Sota ante la legislatura de la provincia de Córdoba.-  Prevé la incorporación de jurados a las cámaras con competencia criminal, de ocho miembros titulares y cuatro suplentes de entre 24 que se sortean.- Los jurados se integran en oportunidad del debate que es dirigido por el presidente del tribunal.- El jurado y los otros jueces votan sobre lo relativo al hecho delictuoso, sobre la participación del imputado y sobre la culpabilidad o inocencia del acusado.- Todas las cuestiones se resuelven por mayoría de votos.- Si los jueces y el jurado disienten, y el jurado forma mayoría, el presidente de la cámara lleva a cabo la fundamentación de la resolución, salvo que algún juez técnico hubiera concurrido a formar mayoría, entonces será este quien fundamentará.- La decisión minoritaria también debe ser fundamentada, y lo hará el presidente de la Cámara cuando ninguno de los jueces técnicos haya votado en tal sentido.-

El procedimiento se inauguró el 22 de agosto de 2005 en la ciudad  de San Francisco para juzgar al imputado de un “Homicidio agravado por uso de arma de fuego cometido con alevosía”, condenado a 12 años de prisión.- Para el dictado de la sentencia la mayoría alcanzada fue de siete votos, ya que tres miembros del jurado no consideraron suficientes las pruebas producidas para acreditar la responsabilidad penal.- Este es un modelo escabinado, aunque no en su versión pura.-

 

4.       La ley bonaerense

La ley 14543 modifica el código de procedimiento penal de la provincia de Buenos Aires en los artículos 1, 20, 106, 202, 210, 335, 369, 450,452,453 y 481 agregando en ellos las menciones necesarias para la incorporación del instituto, ampliando la facultad de conocimiento del Tribunal de Casación y estableciendo la improcedencia del recurso en el veredicto de no culpabilidad dictado por el tribunal de jurados y consagrando la irrecurribilidad de dicha sentencia por parte del Ministerio público fiscal y por el particular damnificado, a modo de excepción ; quitando la necesidad de motivación en el caso de veredicto por jurados y el desarrollo escrito que lleva a la convicción en cuestiones de valoración de prueba, adiciona  su mención en la requisitoria, y modifica el contenido del acta del debate en la que deberá constar la identificación de los miembros del jurado y las instrucciones para el veredicto.-

Se incorporan al CPP de la Pcia de Buenos Aires los siguientes artículos:

22 bis: que describe la integración del jurado por 12 miembros titulares y suplentes, y enumera taxativamente los artículos referidos a los delitos que serán de su competencia: Homicidio simple y agravado con pena de reclusión o prisión perpetua, abuso sexual, abuso sexual seguido de muerte, corrupción de menores y promoción de la prostitución de menores, privación ilegítima de la libertad agravada, torturas , homicidio en ocasión de robo, y secuestro extorsivo; sin perjuicio de ello, los fundamentos de la ley auspician la inclusión de nuevas figuras penales paulatinamente a medida que el sistema se vaya adaptando, y con la intención de no afectar el normal funcionamiento del sistema de enjuiciamiento actual .-

34 bis: consagra la atracción de los delitos a los que sean aplicables las reglas de conexidad, aunque no estén enumerados en el artículo 22 bis, a la  jurisdicción del tribunal, haciendo expresa excepción respecto de las causas en las que los imputados estuvieran sujetos al fuero de la responsabilidad penal juvenil.-

Los arts. 338 bis, 338, ter, 338 cuater, 338 quinquíes, y 338 sexsies establecen la composición del tribunal, modo en que deberán financiarse los costos del procedimiento (como compensación monetaria de miembros del jurado, alojamiento, etc.-); las condiciones exigidas para ser jurado, los impedimentos, causas  y procedimiento en caso de excusación y recusación de jurados; procedimiento para la selección de miembros del jurado.-

El art. 342 bis dispone las modificaciones de rigor para el procedimiento en el debate: facultades del presidente del tribunal,  juramento e incomunicación de los miembros del jurado, constancias de la causa a las que los mismos podrán tener o no acceso, y modalidades de producción de prueba.-

El art. 368 bis reglamenta la discusión final ante el tribunal de jurados.-

El art. 371 bis establece el deber del jurado de pronunciar veredicto en sesión secreta y continua, y la facultad de Juez del Tribunal de celebrar audiencia con los letrados de las partes para informarlos sobre las instrucciones que deberán ser impartidas a los jurados en caso de concurrencia de causales de justificación, inculpabilidad, etc.- En caso de disidencia de las partes respecto de las instrucciones deberán dejar constancia para el caso de posterior recurso.-

El art. 371 ter determina como debe deliberar el jurado, especialmente las cuestiones que serán motivo del voto de sus integrantes por afirmativa o por negativa: si está probado el hecho material de la acusación  y si el imputado es o no culpable.- Si el jurado considera que el hecho no está probado, la segunda cuestión no se tratará.-  Para un veredicto de culpabilidad es necesaria una mayoría de 8 votos por la afirmativa de ambas cuestiones.- El debate y votación puede repetirse hasta tres veces de no lograrse mayorías, y si la situación se mantiene, deberá absolverse al imputado.- El veredicto no podrá contener aclaraciones.- Este artículo también establece el derecho a denunciar presiones por parte de los miembros del jurado.- Con la lectura del veredicto, se da por terminada la participación del jurado en el juicio.-

El art. 375 bis modifica en lo pertinente los requisitos de la sentencia en la que principalmente se trocan los fundamentos de la decisión por la transcripción del veredicto del jurado.-

Y Finalmente el art. 448 bis enumera taxativamente los casos en que procederá el Recurso de Casación contra sentencia o veredicto dictados en el marco del procedimiento de juicio por jurados: error o inobservancia de ley sustantiva, inobservancia de normas que se establecen bajo pena de nulidad, error o inobservancia de reglas referidas a la constitución, recusación o capacidad de los miembros del jurado,  arbitrariedad en el rechazo de medidas de prueba que cercenen el derecho de defensa o condicionen la decisión del jurado, cuando su hubieran cuestionado las instrucciones al jurado, cuando nuevos hechos o elementos de prueba evidencien que el hecho no existió o que el imputado no lo cometió.-

 

5.       Comparaciones

Habiendo visto a grandes rasgos de que se trata esta ley, podemos ver que estamos más cerca de una versión clásica del instituto que con la ley de Córdoba, pero no definitivamente… Hay algunas características importantes que presenta el modelo  anglosajón y que están ausentes en las leyes argentinas, a saber:

Una garantía del proceso es la acusación por un gran jurado de carácter popular; esta particularidad lo diferencia tanto del escabinado como del modelo propuesto por la ley de la provincia de Buenos Aires ya que en estos últimos el proceso judicial en cuanto a la recolección de pruebas, la decisión de investigar y de llegar a juicio, sigue en manos de la misma estructura que existió hasta el momento.-

Otra nota característica del jurado clásico es la regla de la unanimidad, ese es el grado de certeza que se requiere sobre lo que sea objeto del veredicto: acaecimiento fáctico, participación, etc.- Si existe una sola duda no se alcanza la certeza.- Si todos los miembros no están contestes, no hay unanimidad en la decisión, y deberá resolverse por la regla de clausura: en caso de duda debe estarse por la absolución. Cuando se resuelve por mayoría se pierde la esencia de la existencia de un jurado  - . Este es el caso de Córdoba, y también es el caso del art. 371 ter de la ley 14543 que exige una mayoría de ocho miembros para emitir un veredicto de culpabilidad.-

Sí es cierto, que nos acercamos más al modelo clásico en cuanto a la composición del jurado, por ejemplo, que en el modelo de la ley 9182.-  El Jury de enjuiciamiento se compone de doce miembros de entre treinta y seis sorteados, seleccionados mediante sucesivas recusaciones provenientes de ambas partes.- Ninguno de sus miembros puede ser abogado para evitar que se degenere la formación de opinión en virtud de la disparidad existente entre quienes tienen conocimientos técnicos y quiénes no.- En el sistema de la ley 9182 son ocho jurados legos y tres jueces técnicos.- Cuando los legos y los letrados deliberan en conjunto, máxime si no contamos con la regla de la unanimidad, es difícil sostener que el pueblo sea quien toma las decisiones.- La composición de este último jurado también se diferencia del escabinado puro en el que los tribunales tienen cinco miembros si se trata de causas criminales (dos jueces permanentes, un conjuez letrado y dos jurados legos), y tres miembros si se trata de una causa correccional (un juez permanente, un conjuez letrado y un jurado lego).- Todos deliberan en igualdad de condiciones.-

También tenemos como característica en común la “íntima convicción”.- En EEUU y en Buenos Aires el jurado decide si el imputado es culpable o inocente, sin expresión de motivos, y es el juez quien determinará la pena en caso de condena, pero el juez no puede condenar sin autorización del pueblo. En los sistemas de escabinos se busca la participación de la ciudadanía en las sentencias de los jueces técnicos, concurriendo a la fundamentación; el problema del sistema radica fundamentalmente en que los legos por lo general no tienen conocimientos suficientes como para redactar y fundamentar sentencias, razón por la cual finalmente serán los jueces técnicos quienes lo hagan, los que además cuentan siempre con elementos para afectar la voluntad de los escabinos, y habitualmente lo hará.- En Córdoba esto también sucede, pero con el agravante de que los legos nunca deben fundamentar … esta es entonces una institución que partiendo de un sistema escabinado, pretende un número mayor de legos en el jurado, quienes no deberán fundamentar sus decisiones: un híbrido que no llega a ser ningún sistema en su estado puro, y que no es mejor que ninguno.-

 

6.       La Imparcialidad

La puesta en práctica del juicio por jurados garantiza la imparcialidad de los juzgadores a la que tiene derecho todo aquel que deba defenderse en juicio.

La imparcialidad en los tribunales que conocemos se logra a posteriori,  mediante la fundamentación lógica de la sentencia conforme a las reglas de la sana crítica: el juez explica las razones de su resolución en función del análisis de las pruebas y se accede a la garantía en tanto la solución aplicada sea armónica con los hechos, y una vez dictado el fallo las partes podrán recurrirlo de considerarlo pertinente.-

En el juicio por jurados el jurado es imparcial por esencia, porque su rol en el proceso es imparcial, además su conformación numerosa y heterogénea asegura la garantía.- En este sistema la imparcialidad se logra a priori.-

 

7.       Críticas, reflexiones, conclusiones

Se ha dicho que se trata de una institución extrajera que nada tiene que ver con nuestras costumbres y tradiciones, sin embargo, no nos resulta ajena la pretensión de que los habitantes de la Nación Argentina tengan por fin un sistema judicial conforme a los principios democráticos.-

Otra objeción es la que se refiere a que su instalación implicaría violar la garantía de la doble instancia que establece el Pacto de San José de Costa Rica, ya que, según esta postura, el sistema no admite la revisión de los hechos (cabe aclarar que en el sistema de enjuiciamiento actual, salvo en específicas excepciones, el recurso de casación tampoco considera cuestiones de hecho). Sin embargo la nueva ley bonaerense dispone la posibilidad de cuestionar la íntima convicción del jurado por vía indirecta de controvertirse las instrucciones impartidas por el juez tanto en cuestiones probatorias como jurídicas; las cuestiones de derecho siempre podrán ser recurridas en Casación y en este caso el recurso estará desprovisto de formalidades.-

Se ataca al instituto en cuanto a la posibilidad de existencia de prejuicios entre los miembros del jurado popular… pero ¿Qué hace suponer que los jueces técnicos carecen de prejuicios?

También se dice que la sociedad argentina no está preparada para semejante cambio, que es poco instruida en general, y altamente influenciable por los medios… Quizás a algunos sectores les resulte políticamente conveniente que así sea.- De cualquier modo, no por eso dejamos de ser un pueblo soberano en una sociedad democrática con derecho a participar en la administración de justicia.-

Nuestra Constitución no nos deja lugar a dudas, no nos permite preguntarnos si nos conviene o no.- Si nos enrolamos en la postura crítica corremos el peligro de creer que tenemos derecho a cuestionar cualquier parte de nuestra norma fundamental, y quizás podamos preguntarnos si nos conviene o no que el juicio se funde en ley anterior al hecho de la causa… suena peligroso…

El juicio por jurados también es una garantía constitucional en materia penal, y no solamente porque el art. 24 se aloja en la primera parte de la norma, sino porque los artículos que la integran no son compartimentos estancos, todas sus cláusulas se relacionan y complementan de tal manera que todas ellas constituyen la base de todo nuestro ordenamiento jurídico; y así como estamos convencidos de que el art. 18 es la estructura de nuestro proceso penal, debemos estarlo de que el 118 es parte del mismo proceso porque manda a terminar por jurados los juicios por causas criminales. No se puede mutilar el sistema.-

La CN establece el juicio por jurados como parte del sistema de frenos y contrapesos, de control de poderes, depositando en manos del pueblo el último de los controles.- Como en Inglaterra lo fue para el poder del Rey, la existencia de un jurado es un límite al poder del Estado como juzgador, permitiendo al juez aplicar el derecho pero en el marco de las decisiones de los ciudadanos.- Nos hemos resignado a que el Estado tenga el monopolio de la justicia; somos una república democrática, pero no hay democracia en el poder judicial.- El juicio por jurados es la única posibilidad que tienen los ciudadanos de participar en la administración de justicia.-

 

“El hombre que juzga al criminal es, pues, realmente el dueño de la sociedad. Y la institución del jurado coloca al pueblo mismo, o por lo menos a una clase de ciudadanos, en el sitial del juez. La institución del jurado pone, pues, realmente, la dirección de la sociedad en las manos del pueblo o de esa clase”.- Alexis de Tocqueville

 

 

 

(1)    Bidart Campos German J. “Otra vez el juicio por jurados”. El derecho Tomo 150 pág. 607 y ss.

Bibliografía

-          Fundamentos de la ley 14543

-          Código Penal de la Nación Argentina

-          Código Procesal Penal de la Provincia de Buenos Aires

-          Claría Olmedo, Jorge A. “Derecho procesal Penal” Tomo I; Marcos Lerner Editora. Córdoba. 1984.-

-          “El juicio por jurados en la Argentina. Ideas para el debate” Comisión de Justicia (CEPES). Ciudad Autónoma de Buenos Aires. 2004.

-          Maier Julio B.J “Derecho Procesal Penal I. Fundamentos.” Ediciones del Puerto. Buenos Aires. 1999.

-          Sagües Néstor Pedro “Elementos de Derecho Constitucional” Editorial Astrea, Buenos Aires. 2003.

-          Vázquez Rossi Jorge “Crisis de la Justicia Penal y Tribunal de Jurados”, Editorial Juris, 1998.-

 

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